Psicología perinatal en Zaragoza y online para acompañarte durante el embarazo, el parto y el posparto
Hablamos, vemos qué necesitas y valoramos juntas el mejor primer paso
La maternidad puede removerlo todo: tu cuerpo, tus emociones, tus vínculos, tu historia y hasta la forma en la que te miras a ti misma
Si estás embarazada, acabas de tener un bebé o estás atravesando un posparto que no se parece en nada a lo que imaginabas, no tienes que vivirlo sola ni fingir que puedes con todo.
En mi consulta encontrarás un espacio seguro, cercano y sin juicios para poner palabras a lo que estás sintiendo y empezar a sostener esta etapa con más calma. También podemos incluir, cuando tenga sentido, a tu pareja, al padre o a la familia, porque la llegada de un bebé no transforma solo a una persona: transforma todo el sistema familiar.
A veces la maternidad no se vive como te dijeron que tenía que vivirse
Hay una idea muy extendida: que el embarazo y la llegada de un bebé deberían ser momentos de felicidad plena.
Y claro, cuando no te sientes así, aparece la culpa.
Quizá te preguntas:
“¿Por qué estoy tan triste si debería estar feliz?”
“¿Por qué tengo tanta ansiedad?”
“¿Por qué me cuesta conectar con mi bebé?”
“¿Por qué me siento desbordada por cosas que antes podía manejar?”
“¿Por qué tengo miedo, rabia o ganas de llorar todo el tiempo?”
“¿Por qué mi pareja y yo discutimos más desde que empezó todo esto?”
Nada de eso te convierte en mala madre.
Nada de eso significa que estés fallando.
Significa que algo dentro de ti necesita ser escuchado.
Y a veces también significa que la pareja, el padre o el entorno familiar necesitan comprender mejor lo que está pasando para poder acompañar sin invadir, sin minimizar y sin repetir frases que, aunque nazcan de la buena intención, no ayudan demasiado.
Cuando lo que sientes se queda dentro, cada día pesa un poco más
El embarazo, el parto y el posparto son etapas de enorme sensibilidad emocional. Durante este periodo pueden activarse miedos, recuerdos, duelos no resueltos, heridas antiguas y formas de vincularte que quizá llevaban tiempo en silencio.
Y cuando todo eso aparece, puede sentirse muy confuso.
Puedes tener un bebé sano, una familia que te quiere y aun así sentirte rota por dentro.
Puedes querer muchísimo a tu hijo o hija y, al mismo tiempo, sentirte agotada, irritable o desconectada.
Puedes haber deseado ser madre y aun así vivir esta etapa con miedo, ansiedad o tristeza.
También puede pasar que quienes están a tu lado no sepan cómo ayudarte. Que tu pareja se sienta perdida. Que el padre también esté desbordado. Que la familia intente apoyar, pero acabe presionando más. O que todo el mundo mire al bebé y casi nadie te pregunte a ti cómo estás de verdad.
El problema es que muchas mujeres lo callan.
Porque piensan que “no es para tanto”.
Porque sienten vergüenza.
Porque no quieren preocupar a nadie.
Porque creen que deberían poder solas.
Porque escuchan eso de “aprovecha, que esta etapa pasa muy rápido” cuando por dentro solo quieren que alguien les diga: “te veo”.
Pero callarlo no suele hacerlo más pequeño.
A veces solo lo hace más pesado.
La terapia perinatal te ayuda a atravesar esta etapa sin juzgarte por lo que sientes
La psicología perinatal es un acompañamiento emocional especializado durante el embarazo, el parto, el posparto y los procesos relacionados con la maternidad.
No se trata de decirte cómo deberías sentirte.
Se trata de escucharte de verdad.
En terapia podemos trabajar lo que estás viviendo ahora, pero también lo que esta etapa está despertando en ti: miedos, culpa, ansiedad, tristeza, exigencia, sensación de soledad, dificultades de vínculo, experiencias traumáticas o duelos que necesitan un lugar seguro.
Y, cuando sea necesario, también podemos abrir espacio para comprender cómo está afectando todo esto a la pareja, al padre o a la familia. Porque acompañar la maternidad no siempre es trabajar solo con la madre: a veces también implica ayudar al entorno a entender, sostener y cuidar mejor.
El objetivo no es que seas una madre perfecta.
Eso no existe, y menos mal.
El objetivo es que puedas vivir esta etapa con más conciencia, más apoyo y menos culpa.
Este acompañamiento puede ayudarte si estás viviendo algo de esto
- Sientes ansiedad, miedo o preocupación constante.
- Te cuesta disfrutar del embarazo
- Has vivido pérdidas gestacionales o abortos previos.
- Tienes miedo al parto.
- Estás atravesando un embarazo complicado o con reposo.
- Sientes que se activan recuerdos, heridas o conflictos familiares.
- Te preocupa cómo será el vínculo con tu bebé.
- Tienes antecedentes de ansiedad, depresión, trauma o trastorno mental previo.
- Sientes que tu pareja o tu entorno no comprenden del todo lo que estás viviendo.
Si eres pareja, padre o familiar cercano: este acompañamiento también puede ayudarte si quieres comprender mejor lo que está ocurriendo y no sabes cómo acompañar.
No tienes que poder con todo para demostrar que eres buena madre
Hablamos y vemos juntas cómo puedo acompañarte.